Botas para el Camino de Santiago (o la Vía de la Plata)

Mapa con los distintos caminos a SantiagoUna de las decisiones más importantes que hay que tomar antes de hacer el Camino de Santiago (cualquiera de ellos) es la que se refiere al calzado. Tan importante es elegir un calzado cómodo como asegurarse de que nos sirva en distintos terrenos y sea cual sea el tiempo que nos encontremos.

Si estás pensando en hacer el Camino de Santiago por primera vez ya habrás leído o te habrán dicho que, elijas el calzado que elijas, debes empezar a usarlo unas semanas antes de empezar el Camino. Estrenar botas al empezar el Camino es una mala idea, y puede obligarte a abandonar antes de tiempo.

Elegir botas para el Camino de Santiago

Dicho lo anterior, y sabiendo que vamos a caminar entre 20 y 25 kilómetros diarios por distintos tipos de terreno y sin saber muy bien qué tiempo nos vamos a encontrar, necesitamos un calzado con las siguientes características:

  • Impermeable: no solo pensando en que puede llover, sino también en los innumerables riachuelos que nos tocará cruzar, sobre todo en Galicia. 
  • Semi-rígido: aunque se puede hacer el Camino con unas zapatillas deportivas, lo más aconsejable es una bota de media altura que proteja también el tobillo y nos dé más seguridad en zonas escarpadas y senderos de montaña (que los hay).
  • Cómodo: cuando digo cómodo me refiero sobre todo a que permita la correcta ventilación del pie, algo fundamental sobre todo en verano, cuando podemos encontrarnos caminando con 15 kilos en la espalda y temperaturas de más de 20 grados. En ese sentido el mejor material es el GORE-TEX, que es impermeable y permite a la vez la correcta ventilación del pie.

Como norma general podría decirse que unas botas de trekking se acercan mucho al calzado ideal para hacer cualquiera de los caminos a Santiago; desde supervivencia.info vamos a recomendar dos modelos en particular, las Haix Dakota Mid o las Haix Kentucky. Se trata en ambos casos de botas de diseño anatómico, fabricadas en GORE-TEX y cuero, que garantizan la máxima comodidad y protección del pie.

Por último, es importante tener en cuenta dos factores que influyen mucho a la hora de prevenir las temidas ampollas:

  • los calcetines: elige, siempre que sea posible, calcetines sin costuras. Si tienen costuras, ponlos al revés para que te rocen lo mínimo. 
  • vaselina: un suave masaje con vaselina antes de ponerte los calcetines y las botas es la mejor forma de prevenir ampollas. ¡Hazlo desde el primer día!

Solo nos queda añadir una cosa más: ¡Buen Camino!